Un sueño con mi abuelo
Vale la pena contarles sobre mi abuelo porque para mi fue y sigue siendo una persona muy importante en mi vida. Este hombre fue para mi un amigo, un padre y el mejor abuelo del mundo. Si me tocara juzgarlo yo diría que como abuelo fue el mejor, el más amoroso, el más comprensivo, el más divertido, el más interesante y su amor para mí fue siempre comprobado.
Lo amo y lo amaré toda la eternidad.
Esta noche como muchas otras soñé con él, estaba en su tumba recién despierto, se estaba estirando y recuperándose del largo viaje y de una caja tan incómoda donde ha pasado un año ocho meses. No podía despertar porque tenía un sueño muy pesado, sin embargo hacía el esfuerzo por verme, cuando abrió sus ojos yo estaba ahí, lo miré de frente y me dio una alegría inmensa ver que esta despertando de la muerte. Se levanto y yo le ayudé a sacudirse la tierra que traía encima, se sentó en una silla y estaba adormilado, todos lo rodeamos y le queríamos ofrecer todo, queríamos que estuviera cómodo, como si nos estuviera visitando y le quisiéramos ofrecer la mayor comodidad del mundo, pero él lo único que quería hacer era recuperarse del tiempo que estuvo en la misma posición, su cuerpo estaba lento y no tenía mucho movimiento.
Cuando estaba sentado me acerque a él y le puse mis dos manos en su cara y le di un beso, le dije “abuelo te quiero mucho”, él me sonrío con esa sonrisa que solamente él puede tener, es agradable verlo sonreír. ÉL dijo sus primeras palabras y fueron “Quiero manzanas”.
Yo traté de buscar las manzanas más rojas y jugosas pero no las encontré, y después de eso, me desperté.
Me quede con esa idea y quiero hoy comprarme esas manzanas y disfrutarlas como seguramente él las disfrutaría.
Los sueños nos acercan a los muertos, y los muertos a nosotros, sé que mi abuelo estará en ellos toda mi vida, y qué él nunca me dejará sola. Porque es mi amigo, y el mejor abuelo de todo el mundo.